Recordamos de otra manera

Puedes olvidar nombres y giros mientras una escena permanece intacta durante años. La lectura se mezcla con el lugar donde ocurrió, la edad que tenías y aquello que todavía no sabías nombrar.

Por eso no todo libro importante tiene que ser perfecto. A veces se queda por una imagen precisa, una incomodidad o la sensación de haber encontrado compañía en una frase.

Deja una marca fuera del libro

Anota dónde estabas, qué te sorprendió o a quién se lo regalarías. Ese gesto crea una memoria alrededor de la obra y permite que la lectura continúe sin convertirla en una evaluación.