Empieza por la sensación
Los géneros ordenan librerías, pero no siempre ordenan días. Puedes no saber si buscas romance, misterio o memoria y, sin embargo, reconocer que necesitas delicadeza, tensión o una forma de duelo compartido.
Elegir desde una sensación no convierte al libro en medicina. Solo reconoce que leemos con el cuerpo y con el momento. La misma historia puede resultar inaccesible hoy y necesaria dentro de un año.
Date permiso para abandonar
Si después de unas páginas la voz no te encuentra, cerrar el libro también es una decisión lectora. No has fallado. Has aprendido algo sobre lo que necesitas ahora, y esa información hace más precisa la siguiente elección.


